Estilo de vida
Son factores modificables porque dependen de los hábitos diarios.
- Dieta inadecuada.
- Sobrepeso u obesidad.
- Sedentarismo.
- Consumo de alcohol y tabaco.
- Estrés crónico.
Salud cardiovascular
Una página informativa para conocer qué es, cuáles son sus riesgos, cómo se puede prevenir y qué complicaciones puede causar si no se controla.
Concepto
Es la elevación sostenida de la presión arterial sistólica en reposo igual o mayor a 130 mmHg, o de la presión arterial diastólica igual o mayor a 80 mmHg.
Puede presentarse sin causa conocida, llamada hipertensión primaria, o con una causa identificada, conocida como hipertensión secundaria.
Factores de riesgo
Son factores modificables porque dependen de los hábitos diarios.
No se modifican, pero ayudan a conocer el nivel de riesgo.
Señales de alerta
En algunas personas la hipertensión puede pasar desapercibida, por eso es importante medir la presión con regularidad. Cuando hay molestias, estas son algunas de las más frecuentes.
Alimentación
El material incluye recomendaciones de alimentación y hábitos saludables que sirven como apoyo para prevenir complicaciones.
Prevención
Elige comidas balanceadas y reduce los productos muy procesados.
Una hidratación adecuada ayuda al buen funcionamiento del cuerpo.
Realiza actividad física de forma constante según tus posibilidades.
El control del peso disminuye la carga sobre el sistema cardiovascular.
Consumir menos sal ayuda a controlar la presión arterial.
Evitar el tabaco protege el corazón y los vasos sanguíneos.
Disminuir su consumo ayuda a prevenir complicaciones.
Descansar y relajarse también forma parte del cuidado diario.
Complicaciones
Cuando la presión arterial se mantiene alta por mucho tiempo, puede afectar el corazón, los riñones, los ojos y otros órganos.
Material complementario
Diabetes
La diabetes es una enfermedad crónica relacionada con el aumento de glucosa en la sangre. Con buenos hábitos, control médico y tratamiento adecuado, se pueden prevenir o retrasar muchas complicaciones.
La diabetes aparece cuando el cuerpo no produce suficiente insulina o no puede utilizarla correctamente. La insulina ayuda a que la glucosa entre a las células para convertirse en energía.
Si la glucosa se mantiene alta por mucho tiempo, puede afectar órganos como el corazón, los riñones, los ojos, los nervios y los vasos sanguíneos.
Puede presentarse como diabetes tipo 1, tipo 2 o diabetes gestacional. La tipo 2 está más relacionada con los hábitos de vida.
Sed excesiva, orinar con frecuencia, cansancio, visión borrosa, mucha hambre o heridas que tardan en sanar.
Es importante reducir bebidas azucaradas, harinas refinadas, dulces y comida ultraprocesada.
El movimiento regular ayuda a controlar la glucosa, mejora la circulación y también protege el corazón.
Cuidados básicos
La diabetes y la hipertensión pueden aumentar el riesgo de problemas cardiovasculares. Por eso es importante cuidar la presión arterial, la glucosa, la alimentación y el peso corporal.